Cómo hacer turismo sustentable

Los viajeros no están exentos de luchar por el medio ambiente; de hecho, pueden hacer turismo sustentable y marcar una gran diferencia en tres rubros cada vez que viajan.

Estas son las 4 formas de hacer turismo sustentable.

  • Hospedaje ecológico
  • Moderación con la comida
  • Elige el transporte idóneo para su travesía, eligiendo las opciones menos contaminantes, priorizando los medios públicos, luego el automóvil y al final, los aviones.
  • Invierte en  acciones de mitigación de daños ambientales a través de las ofsets o bonos por estimación de daño ambiental per cápita.

Mira mi video para conocer a detalle cada una de estas opciones.

Cómo ser feliz viajando

Después de hacer algunos viajes, me he dado cuenta que algunos han tenido un mejor final que otros. ¿Qué influye en ello? No es el dinero, no es un buen hotel ni tenerlo todo pagado.
Perspectiva, equilibrio, enfoque y determinación son algunos de los valores que creo, tienen mas peso para lograr unas vacaciones REDONDAS.

¡Aquí te van mis tips para lograr esa felicidad!

 

Entra aquí para ver la primera parte de este conteo

1.- te recomiendo no estresarte por aquello que no puedas hacer, pues el tiempo suele ser escaso.

2.-Planea bien, pero deja «tiempos muertos»

3.-Consume local. Di no a las grandes cadenas.

4.-Haz lo que no harías en casa. Sé quien no eres en tu propia ciudad.

5.-Haz a un lado las redes sociales.

6.- Platica con extraños. Conoce cómo piensan o qué esperan de la vida los ciudadanos de los países que visitas.

7.-Consciente a todos tus sentidos: olfato,vista, gusto, tacto.

8.-Imprime tus mejores fotos y haz un álbum.

9.-No tengas miedos ni remordimientos por excesos o errores.

10.-Regala algo a los locales. Una enseñanza, una canción, una playera o un tequila.

 

 

Seúl: 11 cosas qué ver y hacer en la capital de Corea del Sur

Seúl: 11 cosas qué ver y hacer en la capital de Corea del Sur

Tal vez solo conozcas este país por el popular video musical de PSY, el «Gangnam Style».

O más bien, por la espectacular película «Parasite», de Bong Joo-ho.

Lo cierto es que Seúl tiene demasiadas cosas qué ofrecer al visitante.

Color, ruido, vida nocturna, alcohol en demasía, comida picante, museos extravagantes y K-Pop.

Pero también te ofrece historia, crónicas de muerte y opresión, y por supuesto, una cicatriz abierta con respecto a su polémico vecino y hermano perdido: Corea del Norte.

A continuación enumero las 11 cosas que debes conocer o hacer en esta vibrante capital asiática.

11.- Museos raros: Trick Eye y la Casa de la Mierda, entre otros

Museos raros: TrickEye y La Casa de la Mierda, entre otros

Una de las cualidades de la psique colectiva coreana es la irreverencia, y estos museos lo demuestran.

Busca el Korea Pass, mismo que te da acceso a estas atracciones y otras más.

En el TrickEye Museum, puedes jugar a ser Supermán.

A estar atrapado en un resquebrajamiento de hielo con unos pinguinos o pelear con dragones.

Descarga una app especial de este museo y podrás armar unos videos cortos de efectos especiales geniales.

En este museo puedes hacer ilusiones de todo tipo, algunas de ellas incluso animadas

El PoopooLand es literalmente un mundo de mierda.

En este lugar se rinde tributo al excremento de forma graciosa y didáctica.

Así lo demostrarán sonidos de mal gusto enmarcan cada escalón que pisas.

También tienes un «camino de obstáculos» con todo y resbaladero que simula el paso de mierda del estómago al retrete.

Poo Poo Land te permite sacar «lo peor de ti», ya que todo lo que debes saber sobre mierda está aquí

En vez de libros de Visitas, el Museo te permite escribir cartas, para colgarlas en un árbol y así, desear que los más mierdas desaparezcan.

Para entrar a PooPoo Land, baja en la estación Jonggak, de la línea azul y camina por Jong Ro 9 Gil.

El Museo está poco antes de llegar al cruce con la aveinda Sambong-Ro.

 

7.- Lotte World: El parque de diversiones subterráneo

Lotte World: el parque de diversiones subterráneo

La franquicia Lotte es un monopolio coreano en muchos sentidos.

El Lotte World se encuentra, en su gran mayoría, a nivel subterráneo. Consiste en cuatro pisos de diversión

Entre otras cosas, están metidos en supermercados, equipos deportivos y en la industria del entretenimiento en general.

Es a ellos a quienes les debemos un peculiar parque de diversiones en el subsuelo. Se trata de Lotte World, lugar que ofrece todo tipo de atracciones tanto para chicos como para grandes.

El lugar cuenta con un auditorio y representa numerosos actos musicales diarios. Entre ellos, hay tributos a El Mago de Oz o Peter Pan

Para los primeros, hay numerosos paseos en lancha, en trenes ordinarios, espectáculos musicales y videojuegos temáticos con diversos personajes de la franquicia.

Para los mayores, hay juegos mecánicos que incorporan Realidad Virtual. Incluyen cacería o «caídas al aire libre». Además cuenta con un cúmulo de simulaciones excelsas.

No te va a decepcionar.

Lotte es una franquicia con gran penetración en el mercado del entretenimiento coreano y asiático en general.

Toma la ruta 406 con dirección a Gaepodong. Baja en Samseong Station y toma la línea verde, rumbo a Jamsil Station, pero te bajas en la estación Lotte World. No tiene pierde.

 

Coronavirus, la crisis turística mundial que se avecina

CORONAVIRUS, LA CRISIS TURÍSTICA MUNDIAL QUE SE AVECINA

Amigos caminantes, la crisis turística por coronavirus temíamos parece estar más cerca que nunca.

La epidemia del Coronavirus, también conocido como Covid-19, podría convertirse en una pandemia en cuestión de días.

Y con ello, se llevaría de encuentro diversas industrias, principalmente la turística.

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1.- Transnistria, el país que no existe

Transnistria. El país que no existe.

Es irónico, pero en efecto: el mayor atractivo de este alejado país de Europa es…oooootro país.

Estado que, por cierto, no reconoce la Organización de las Naciones Unidas.

Transnistria es una región autoproclamada independiente, y se ubica entre Moldavia y Ucrania.

Su capital es Tiraspol y es en donde se concentra su mayor atractivo y poder político.

Tienen sus propios cruces fronterizos -en donde tomar fotos es pecado mortal.

También ofrecen una suerte de «ticket»: una visa para poder circular entre 12, 24 y 48 horas en el país.

Una hojita de menos de 10 centímetros es tu visa para poder recorrer Transnistria

Tiene su propia moneda -de denominación similar al leu moldavo- y algunos productos de manufactura propia en tiendas de abarrotes.

Vistazo soviético

En 12 horas de recorrido, tendrás suficiente para recorrer sus calles principales, visitar unos dos o tres museos o centros culturales.

Transnistria debe ser de los pocos lugares en el mundo donde aún se rinde pleitesía al comunismo y al periodo de la Unión Soviética.

Asimismo, podrás contemplar sus monumentos públicos, entre los cuales se encuentran exhibiciones de tanques y bustos de personajes impensables en el mundo actual, como Lenin.

En muchas partes se ve, para sorpresa de Occidente, la hoz y el martillo, al igual que la Estrella Roja.

Al ingresar al país podrás notar cierta hostilidad de parte de policías o militares.

De hecho, es raro que un joven «transnistriano» se dedique a otra cosa que no sea la milicia o la vigilancia.

La estela rusa por doquier

Al caminar por las calles encontrarás mucha gente de ascendencia rusa. El idioma oficial es el ruso.

Ya sea caminando con tu novia, o yendo al cine, la autoridad transnistriana te recuerda que pronto se acerca la celebración de independencia.

Esto no es casual: fue precisamente este país el que financió el movimiento independentista que concluyó en 1993.

¿Qué lleva a la gente a mudarse de sus países y vivir aquí? El gas natural 100% gratuito, subsidio de Rusia.

Por esta misma razón, encontrarás la bandera de este país por doquier.

Transnistria cuenta con su propia moneda, cruces fronterizos e incluso fritangas, refrescos o vodka producidos en su propio territorio.

Al cabo de 8 horas, podrás volver a la estación de autobuses y tomar el camino de regreso.

En la Piata Centrala se toma el autobús que te lleva directo a Tiraspol.

Hay varias vagonetas para hasta 15 personas que parten cada 20, 30 minutos.

Sólo pregunta en taquilla y te dirán a qué unidad subir.

En esta Casa de Peron no encontrarás a Juan Domingo Perón, pero sí tus boletos para subirte a la vagoneta que te lleva a Tiraspol, capital de Transnistria. Busca el estacionamiento de la Piata Centrala y ahí estará.

El costo puede ir de entre 25 a 30 leu moldavos (21 a 31 pesos mexicanos).

El trayecto dura entre 1:45 y 2 horas. En serio, no te lo puedes perder!!!!

11.- La casa de Pushkin, el exiliado

11.-La casa de Pushkin, el exiliado

Retratos, muebles antiguos y algunos libros de Alexander Pushkin se pueden apreciar en este Hogar-Museo

A principios del siglo XIX, el escritor Alexander Pushkin fue expulsado de Rusia por problemas políticos.

En el exilio, acudió un general rumano, en la entonces región de Bessarabia, hoy en día Moldavia.

El célebre artista usó la casa que le prestó el militar durante tres años de exilio, en los cuales comenzó a escribir parte de su gran obra «Eugenio Oneguin».

Hoy en día, recuerdos del ruso como impresiones, esculturas y cuadros, permanecen a disposición de sus admiradores.

Estos se encuentran en el lugar hoy conocido como Hogar-Museo de Alexander Pushkin.

Pushkin hizo amistad con la élite cultural moldova de la época y algunos regalos o esculturas dejan cuenta de ello

Aunque al hombre se le asocia con la Madre Rusia, jamás habría olvidado el buen trato recibido de la élite cultural de esta ciudad.

La Casa se encuentra en la calle Anton Prann.

 Si caminas de oeste a este por el bulevar Grigore Vieru, al llegar al monumento a Lenin, giras a la izquierda hacia la Strada Jerusalim.

Volteas a la derecha hasta llegar al cruce de ésta con la Strada Ion Pruncul y giras a la izquierda.

En la primera «cuchilla, tomas la de la izquierda e inmediatamente encontrarás la casa.

10.- El mega-cementerio judío olvidado

El megacementerio judío olvidado

A mediados del siglo XIX; Bessarabia- hoy Moldavia-tenía una de las comunidades judías más pujantes de la región.

Este camposanto estaba destinado a las familias de dicho origen.

La historia, sin embargo, fue truculenta.

En 1903, 40 judíos fueron linchados en un ataque focalizado específicamente en ellos.

Al paso de los años, Bessarabia, ya controlada por Rumania, les garantizó ciudadanía y hubo bonanza en muchos negocios.

Tras la segunda Guerra Mundial, las deportaciones y bombardeos prácticamente borraron a esta comunidad en Moldavia.

Hoy en día, el mayor sello de su presencia es este Cementerio Judío Evreiesc, donde se calcula, hay al menos 25,000 tumbas.

El atractivo macabro de las mismas es el abandono en que están hoy en día, con muchos de los sarcófagos practicamente a la vista, maleza y símbolos religiosos herrumbrosos.

Este cementerio comparte manzana con el parque Alunelul, al oeste de la ciudad. Se puede entrar por la avenida Vissarion Bielinski.