2.- «Ruin Pubs», para que quedes hecho ruinas

Ruin Pubs. Quédate hecho ruinas

El Szimpla es uno de los Ruin Pub más icónicos de Budapest. Todo mundo quiere ingresar

Los Ruin Pubs o Pubs en Ruinas son la verdadera razón por la que miles de jóvenes europeos viajan a Hungría cada verano.

Con el incentivo de una moneda devaluada, jóvenes británicos, italianos o alemanes visitan Budapest pensando en la bebida.

Más allá de la historia, cultura o folclore, su fuerte es andar de pub en pub buscando diversión hasta las 6 de la mañana.

Estos edificios quedaron destruidos luego de las dictaduras nazi y comunista.

Nuevos dueños aparecieron pero no tenían dinero para restauraciones.

Por eso decidieron dejarlos prácticamente así como están, de pintarrajeados, semidemolidos, sucios y grises.

Los convirtieron en espacio idóneo para música dance, rock o algún sonido decadente que envuelva a la juventud.

Budapest de noche. ¿A cuáles Ruin Pubs hay que ir?

Recomiendo el Szimpla Kert -lugar donde usualmente hay fila, pero alta rotación. Es el más popular.

También está el Anker’t, que tiene una atmósfera mucho más relajada y sirve más bien para una rica cena.

Y por último, pero no al final, el Instant. Un compendio que en realidad es de 3 edificios, con más de dos sótanos, tres pisos, y en donde cada uno de sus más de 20 cuartos ofrece una novedad.

En unos hay clásicos del rock; en otros, abarrotados, hay música de DJ a todo volumen.

Pub Ruin: Instant. Más de 20 salones, en cuatro pisos, en tres edificios…hasta las 6 de la mañana

Otros tienen terrazas pequeñas usualmente llenas de fumadores.

También hay mesas de billar, mesas de hockey, y en otros pasillos, meros sillones del siglo XIX.

No te extrañe hallar «parejitas» o jóvenes crudos reponiéndose de una mal pasada.

Aquí los precios son ligeramente más caros, pero la diversidad de atributos lo compensa.

En el bar Red Ruin, los jóvenes toman cerveza capitalista mientras Charles Marx, Lenin o Mao los observan.

3.- El Castillo de Buda. Siete siglos de recorrido

El Castillo de Buda. Un recinto, miles de historias

La pintora mexicana Frida Khalo es una de las figuras que han tenido el privilegio de ser expuestas en la Galería Nacional del mítico Castillo de Buda

Si las paredes pudieran hablar…

Eso se dicen con lamento los fantasmas que habitan en el Castillo de Buda, porque de historias…¡¡tienen muchas!!

Este edificio, erecto en 1265 por primera vez, ha visto en sus muros la convivencia y conflicto de numerosas autoridades.

Para empezar, fue derrumbado y vuelto a levantar en numerosas ocasiones.

Vio a jefes Otomanos llegar, conquistar, acribillar a la realeza húngara, robar piezas en bronce.

También vio a otros recuperar la grandeza, levantar nuevas piezas, compendiar nuevos tesoros e ir a la vanguardia en moda.

Vio llegar a los Habsburgo, pero también la pelea de austriacos y húngaros por el control gubernamental.

Vio estilos renacentistas, barrocos y góticos, pero también excavaciones que develan misterios sobre temas tan diversos como zoología y juguetes.

Actualmente, el lugar acoge 4.73 kilómetros cuadrados de materiales, torres y esculturas.

Tiene salones dedicados a reyes, diplomáticos, guerreros, dinastías y avances de las distintas épocas que le tocó vivir.

También tiene el Museo de Historia de Budapest, la Galería Nacional Húngara y la Biblioteca Nacional Szechenyi.

Científicos y arqueólogos no terminan de estudiar excavaciones por el lugar construido en el siglo XIII. Numerosas revelaciones en campos como arquitectura, zoología, sociología e historia de los inventos se podrán apreciar en un futuro.

Al Castillo de Buda se llega caminando por el Puente de las Cadenas y subiendo escalones entre la montaña.

También se puede tomar un funicular que traslada de la base hasta lo más alto del cerro.

4.- Isla Sziget. ¡Conciertos en el río Danubio!

Isla Sziget. La isla de las familias, los jóvenes y los conciertos

En Sziget, dos jóvenes se toman una selfie antes de pasar al festival musical más popular de Hungría
Sziget reúne cada año a decenas de artistas internacionales para ofrecer el mejor festival musical de Hungría.

Uno de los numerosos puentes que enlaza Buda con Pest te lleva a la Isla Sziget, ubicada en medio del río Danubio.

Sus atractivos y posibilidades de diversión son muchos, por eso los trataremos a continuación.

Los fines de semana, el lugar se llena de familias que desean espectáculos al aire libre o ¿por qué no? deschongarse.

Entre otras cosas, la isla Sziget ofrece un «concierto» de luces en una fuente, pero también hay un foro y Teatro.

Se puede jugar una cascarita de futbol en el césped, aunque también se puede visitar el jardín japonés.

En verano, celebra el concierto más importante de Hungría, el Sziget Festival, con duración de 10 a 12 días.

En 2018 contó con figuras como Noel Gallagher, Dua Lipa, Mumford and Sons y Arctic Monkeys, entre otros.

A unos dos kilómetros de los conciertos juveniles en Sziget, familias, parejas o adultos mayores se reúnen para tomar una cerveza, hacer ejercicio, mirar a la ciudad desde un muelle o contemplar un «concierto de luces».

 

5.- Historia bajo las rocas

  • Recorre la historia bajo las rocas
En la cueva Gellert hay una capilla y memorial de los monjes que vivieron aquí siglos antes del nazismo y el comunismo

En la parte montañosa de Budapest, Buda -del lado poniente del río Danubio- encontrarás algo especial: historia bajo las rocas.

Dos cuevas-museo en particular llamarán tu atención.

Una es la Cueva Gellert o «Cueva de San Iván», un ermitaño que hacia milagros con aguas termales.

Aquí, monjes paulinos formaron su iglesia, lo suficientemente retirada del bullicio para cumplir con su función espiritual.

Durante décadas, el lugar sobrevivió a las guerras e incluso fue sede hospitalaria de los Nazis.

Con el comunismo, el lugar fue clausurado, pero en 1989 fue reabierto y monjes paulinos volvieron a ocupar el lugar.

Médicos en apuros…y bajo tierra

Otra cueva es El Hospital en la Roca.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Hungría peleó de lado de los Nazis, y mientras resistían embates, contaban con un hospital bajo la montaña de Buda.

Aquí había equipo médico de vanguardia inexistente incluso en hospitales de la ciudad.

El lugar fungía  su vez como refugio y bunker de las fuerzas aliadas al Eje.

Durante el acecho de Budapest por parte de la URSS, hubo una crisis humanitaria. Un hospital para 60 o 70 pacientes llegó a tener entre 600 y 700.

No había comida, y dicen las malas lenguas que llegaron al grado de comerse caballos enviados por la milicia central.

Peor aún, una anécdota más increíble: la toma de comida de cadáveres y esterilizada para su nuevo consumo!!!

Algunos de estos datos y recreaciones de cera se pueden apreciar en este icónico lugar.

Pocos lugares como Budapest para guardar historia bajo las rocas como la montaña de Buda.

En el Hospital de la Roca hay figuras de cera que recuerdan las horas caóticas vividas por médicos durante la resistencia húngara contra la URSS

 

 

6.- Disfruta el baile y música folclórica húngaras

Conoce el baile y música folclórica húngaras

La música y las danzas folclóricas son pieza importante del aprendizaje sobre Hungría

En una ciudad capital como Budapest, no hallarás trajes típicos ni folclor, propios del baile y música folclórica húngaras.

Como la mayor parte del tiempo estarás ebrio o en aguas termales, es muy probable que no salgas a provincia.

Por ello te recomiendo no dejar pasar este estrato de la cultura local acudiendo a shows folclóricos.

En una ciudad relativamente barata, uno de los gastos más grandes que podrás encontrar es precisamente éste.

Pero créeme, vale la pena.

En la Casa de la Ópera o en el Palacio Danubio,  por citar dos lugares, se celebran shows de danza y musicales.

Por lo regular, habrá de dos a tres espectáculos por semana, dependiendo la temporada.

Ahí podrás apreciar algunos bailes folclóricos ligados a la polka, así como indumentarias de distintas regiones.

Llamo la atención el nivel de exigencia de los instrumentistas. Piezas rapidísimas con limpieza y exactitud de grupo power-metal.

El Palacio del Danubio está en la calle Zrinyi, rumbo a la plaza y Catedral de San Esteban.

La Ópera se encuentra dos cuadras detrás de este mismo monumento.

Las entradas a un espectáculo de este tipo, de una hora y media de duración, pueden ir de los 6,500 a los 10,000 florines (es decir, de los 20 a los 37 dólares).

7.- Contempla la Basílica de San Esteban

Basílica de San Esteban

La Basílica de San Esteban es sede de la Arquidiócesis húngara, en honor al primer rey de Hungría (975-1038).

Junto al Parlamento, es el edificio más alto, con 96 metros -en honor al año 896, cuando se fundó Hungría.

Aquí se aprecia su estilo neoclásico, sus numerosas y antiguas campanas – accesibles con un costo extra-.

Además hay un minimuseo en el segundo piso, con artículos como capas, mitras y bastones con piedras preciosas.

También, si tienes suerte, podrás apreciar conciertos, encabezados por los más calificados músicos.

Se dice que la mano derecha de San Esteban se conserva como reliquia, aunque hay muchos secretos por explorar.

Aquí se enterraron a varios húngaros famosos, como el futbolista Ferenc Puskas, goleador del Real Madrid, cuya cripta es casi inaccesible.

8.- El Parlamento Húngaro y la costa

8.- Visita el Parlamento Húngaro

El Parlamento Húngaro es un monumento grandilocuente que no puede escapar a tu mirada. foto: David Cornado. Fuente: Google Maps

¡¡Visita el Parlamento Húngaro!…. suena como algo de flojera, ¿¿cierto??

A mí también me parecía al principio, pero entre más me adentré, más sentido le hallé.

No tiene en su interior la historia de diputados o senadores de un país fallido.

En 268 metros de largo por 123 de ancho, habrá objetos para entender la unión de reinos que dio pie a Hungría.

Trajes, coronas, objetos preciosos de reyes o militares están en su interior.

Hay 691 cuartos, 10 jardines magnos, 242 esculturas. Algunos de los «highlights» de una construcción que tardó 8 años en realizarse.

Ésta implicó la participación de 100,000 personas, 40 millones de ladrillos, 40 kilos de oro y muchos otros materiales.

Para acudir al parlamento, lo más recomendable es que agendes tu cita en internet.

Hay más de 8 idiomas en los cuales se realiza el recorrido y sin duda, todos salen conformes con lo visto en el interior.

La costa de los zapatos

Si no tienes tiempo, dinero o entusiasmo por el parlamento, puedes caminar por la costa del río Danubio y hallar algunas preciosuras.

Una de ellas son una colección de tenis y zapatos que voltean hacia el río.

Son un homenaje a las víctimas del fascismo durante la Segunda Guerra Mundial.

Metros más hacia el sur encontrarás la Academia Húngara de la Lengua, así como el Corredor Danubio, para hacer ejercicio, tomar una cerveza o café.

También hay estatuas ilustres, como la de Istvan Szechenyi, «El Más Grande Húngaro»,  filántropo muy querido por financiar numerosas obras.

La Costa de los Zapatos, a unos metros del Parlamento Húngaro, atrae las cámaras fotográficos, y de paso nos recuerda a las víctimas del fascismo.

 

9.- Visita la Casa del Terror… nazi y comunista

9.- La Casa del Terror… nazi y comunista

La Casa del Terror revive la instalación del fascismo en territorio húngaro

El «Terror Haza» compendia las torturas y sufrimientos del pueblo húngaro durante lo que se consideran dos dictaduras.

La primera, con la llegada de los nazis al poder en Alemania.

Luego, después de la Segunda Guerra Mundial, con la toma del poder de los soviéticos.

En ambos casos existen viejos filmes, testimonios de personas exiliadas o con familiares fallecidos.

Música dramática y ambientaciones de viejas oficinas de interrogatorios soviéticos complementan un escenario «dantesco» para los húngaros.

Este viaje retrospectivo tiene poca información en inglés, y está prohibido tomar videos…pero todo se puede en la vida.

 

 

La Casa del Terror no tiene pierde. Se encuentra sobre la avenida Andrassy.

Si sales de la estación del Metro Oktogon, caminas dos cuadras rumbo a Varosliget y a tu izquierda, en una esquina, lo encontrarás.

En la Casa del Terror se rinde homenaje a las víctimas del fascismo y el comunismo

 

10.- Prueba el Goulash, Lecso o la «Dona de la Muerte»

¿Qué comer en Budapest?

A continuación, algunos de los platillos que debes comer cuando visites Budapest.

El platillo típico de Hungría es el goulash, un estofado de carne y verduras que podría gustarte más..o menos.

En casi cualquier restaurante de Budapest podrás encontrar goulash.

Sin embargo, un platillo altamente calórico y probablemente mortífero para tus arterias es el Langos.

Se trata de una suerte de pizza hecha con una base de harina frita, tan grasosa como una dona, pero con cubierta de queso Filadelfia, mantequilla, queso cheddar ADEMÁS de salami u otras proteínas que desees colocar.

Si buscas qué comer sano en Budapest, están las diferentes variantes de «Lecso».

Este plato contiene verduras, con pimiento rojo, cebolla y tomate.

Algunos tramposos le colocan salchichas o de plano, cínicamente, carne de puerco «para que le dé sabor», ajá.

Para comer bueno, rico y barato, recomiendo negocios de avenidas como Kossuth Lajos y Rakocsi.

¡¡Por ningún motivo vayas al Mercado Central de Budapest!!! excepto que sea para comprar alimentos y prepararlos tú mismo.

 

Aquí un Lacso tramposo, con muchas verduras…y una base de carne de puerco

 

 

11.-Varosliget, parque, museo, lago, memorial…punto de encuentro

El Varosliget o Parque Central de Budapest es un lugar clave para la convivencia húngara.

En su entrada está el Monumento a los Héroes, con estatuas de los Siete Jefes de los Magiares, fundadores de Hungría en 896 d.c.

En su interior están el mítico castillo de Vajdahunyad -construido en 1896 en honor al 1000 aniversario de la fundación de Hungría.

Éste cuenta con diversos estilos arquitectónicos y acoge el Museo de la Agricultura -el más grande en Europa.

También están el Museo de Bellas Artes, el Museo del Transporte y el Palacio del Arte.

Ahí mismo se encuentra el balneario más grande de Hungría, el Szechenyi, que realiza sus famosas «Fiestas Spa».

También se encuentran un lago, un circo, una zona restaurantera, un zoológico.

Asimismo, hay numerosas estatuas de húngaros célebres, como el actor Bela Lugosi, quien interpretó a Drácula en 1931.

Otro presente es el mítico cronista «Anonymus», cuya personalidad misteriosa sigue intrigando a propios y extraños.

Circo, restaurantes, aguas termales, cuatro museos, lago, estatuas.. Varosliget lo tiene todo!