11.-Huellas de una batalla. Serbia contra la OTAN

Serbia contra la OTAN. Guerra contra la desmemoria.

Muchos países presumen en vitrinas y museos huellas de una guerra, invasión o colonización.

Por lo general, éstas ocurrieron hace siglos o incluso milenios.

Pero en el caso de Serbia, las huellas de la guerra son historia viva.

Tan viva, que permanecen in situ, para que se contemplen y se reflexione sobre ellas.

En 1999, aún como Yugoslavia, Serbia enfrentó ataques de la OTAN debido al conflicto con rebeldes albanos por Kosovo.

Este ataque incluyó a edificios como el de Radio y Televisión, así como la embajada de China.

20 años después, puedes caminar a lado de los muros parcialmente destruidos por bombas.

Un avión «invisible»…derribado y a la vista

Sin embargo, el secreto mejor guardado de Belgrado, y que es orgullo de la nación, está en el Museo de Aeronáutica.

Ahí se encuentran los restos de un F-117 estadounidense, conocido como «Nighthawk» o misil «invisible».

Pese a ser un arma de vanguardia, fue derribado por la inteligencia militar serbia durante los embates, lo que se consideró todo un hito.

El edificio más notable de los dañados por la guerra está en la calle Nemanjina, entre Kneza Milosa y Resavska.

El Museo de la Aueronáutica se encuentra a un costado del Aeropuerto Internacional Nikolai Tesla.

Para llegar a éste, hay un camión especial que se detiene en lugares como el parque Miticeva Rupa, a unas cuadras del museo Nikolai Tesla.

 

El misil estadounidense F-117, conocido como el «Nighthawk», fue interceptado en 1999 por la Fuerza Aérea de Serbia. Sus restos se presumen como trofeo de guerra en el Museo de Aeronáutica.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *